Dime
que me has hecho, como haces que nunca sea suficiente estar a tu lado, que al
alejarme de ti inmediatamente te eche de menos, que no piense en nada más que
en volver a verte, ver tus ojos que me hipnotizan, que solo con mirarme puedas
pedirme lo que sea que sabes, lo haré sin pensármelo dos veces .No puedo pensar en
nada más que en besar tus labios, ni en otro rostro que en tu carita de niño travieso que en el fondo esconde un trozo de pan, tan bueno y atento que cuesta creer que seas real. Tú que me
haces olvidar el mundo por completo cuando me abrazas y el tiempo se detiene
cuando me hablas al oído. Dime que me has hecho para hacerme tan feliz con solo
saber que te tengo a ti.
martes, 25 de diciembre de 2012
miércoles, 12 de diciembre de 2012
''Porque solo si tú eres feliz, yo puedo serlo.''
Escuchar estas
palabras de la persona que más has llegado a querer en tu vida no tiene precio.
Porque aunque parezca absurdo mi felicidad también depende de la suya. Confío
en él por encima de cualquiera, porque el amor es eso, confianza, darte a la
otra persona, confiándole absolutamente todo lo que es tuyo, desde tus miedo e
inseguridades a cada alegría, confiarle todo tu corazón, darle el poder de
acabar contigo y confiar en que no lo hará.
lunes, 10 de diciembre de 2012
-Me
he fijado que estás enamorada.
-¿Enamorada?
Yo, te confundes, deje de creer en el amor, no existe.
-No,
el amor existe. Lo sé, estoy seguro.
-Y
¿como estás tan seguro?
-Me
he fijado en como lo miras cuando estáis juntos y el brillo de tus ojos que
nace cuando hablas de él. En como buscas su rostro en cada instante, entre toda
la gente. La forma en como caminas cuando vas a encontrarle, el sonido de tu
risa cuando él hace el payaso, la curva de tu sonrisa cuando te dice buenos
días. Tu voz al pronunciar su nombre, los latidos de tu corazón que se avivan
al roce de su piel y pierden fuerza cuando se va. La manera como respiras
cuando se acerca a ti y como le sostienes la mirada para intentar retenerlo en
tu mente un poco más. En como le dices que no te gusta para que no se lo tenga
creído aunque tus ojos gritan que te encanta, que al separarte de él se te
parta el corazón. Me he fijado en que intentas ocultarlo… pero es imposible, te
gusta demasiado.
jueves, 6 de diciembre de 2012
- No estás aquí.
- ¿ Cómo que no estoy aquí, no me ves ?
- Claro, pero tú sigues en tu mundo.
Te refugias en él como si de esta forma no existieran los problemas,
como si contemplaras las tristezas des de lejos, donde
no pudiera alcanzarte. Crees que encerrándote en tu mundo
nadie entrará, ni intentar llegar hasta ti. Te has creado un mundo para
alejarte de los sentimientos, porque piensas que ya
has sufrido suficiente y que de este modo nadie podrá hacerte daño,
no te decepcionarás, ni tendrás que escuchar mentiras, no habrá un ''te lo
dije'', ''es mejor así'', no habrá desconfianza, palabras frías, ni abrazos
vacíos. Porque te asusta llegar a depender de alguien, que la gente
llegué a tu corazón y se quede allí indefinidamente, que alguien le llegues a
importar tanto que lo arriesgaría todo por ti, pero sobretodo tienes miedo de
que la gente quiera ser inolvidable, porque hay que lo consiguen, y que alguien
este tan loco como para querer que seas inolvidable. Lo que no sabes es
que así alejas a la gente, te estás creando un mundo para huir de lo que no
quieres y lo que no sabes es que alejas lo que realmente quieres.
No
has tardado en hacerte un hueco en mi corazón, en ocupar mi mente demasiado
tiempo, invadir mis sueños noche tras noche, en ser el motivo de mi sonrisa. No
he tardado en quererte, en mirarte y perder de vista el mundo que nos rodea, en
olvidarme de mis problemas, de mis inseguridades si te tengo cerca. No he
tardado en darme cuenta que mis miedos crecen a tu lado. Tengo miedo de que un
día te vayas dejándome sola, solo con los recuerdo de nuestro amor, miedo que
tus sentimientos cambien, que no quieras hacerme reír, que te de igual verme o
no, que no me eches de menos cuando me voy, que no me beses con una sonrisa en
los labios, que no te den ataques de locura y me cojas en brazos diciéndome que
te hago la persona más feliz del mundo, que no escuche que soy lo mejor que te
he pasado y que a mi lado todo se te olvida, que si estás triste al mirarme se
te alegra el corazón, que darías lo que fuera por un minutos más a mi lado, que
no puedes reprimir besarme cuando tienes
cerca mis labios, que tu felicidad depende de la mía, que no me digas jamás que
aunque me conozcas poco me quieres con locura, que estás loco por mí y mi
mirada de niña inocente, que ya no te pones nervioso cuando sabes que nos vamos
a ver, que no me abraces y termines diciéndome que conmigo ya no necesitas nada
más. Tengo miedo que un día abandones mi corazón y me dejes sola, sin miedos.
domingo, 2 de diciembre de 2012
En la vida nos cruzaremos con mucha
gente que no llegaremos a conocer, quizá solo veremos una vez o nos
la encontraremos en otros lugares y nunca saludaremos. Pero, a veces, en
la vida hay gente que se cruza en nuestro camino y nos acompaña, se
arriesga a entrar en nuestra vida. Se arriesga a que le cojamos cariño, a que
le arranquemos sonrisas, a confiar en nosotros, a entender que estaremos a
su lado, en esos momentos buenos y por encima de todo en los malos, seremos el
hombro donde llorar, estaremos cuando necesite escuchar unas palabras de
consuelo aunque sea lo típico ''estaré aquí siempre'', '' si me necesitas, no
dudes en decírmelo''. Se arriesga a dejarnos entrar poco a poco a su
corazón, a contarnos lo que siente, a explicarnos sus problemas. Arriesgarse a
que conozcamos sus defectos y sobretodo que nos gusten. Arriesgarse a perder la
noción del tiempo a nuestro lado y hacer locuras sin pensar en qué dirán los
demás, reírnos en cualquier lugar sin venir a cuento, hasta
que duelan las tripas de tanto reír. Arriesgarse
a coleccionar momentos, a crear recuerdo. Arriesgarse a tener que
decir adiós a veces, ha echar de menos y sentir un vacío si no está.
Arriesgarse a llegar a importarle a alguien, que estaría dispuesta a casi todo
por una sonrisa, para alejar las penas. Tener la felicidad de otra persona en
nuestras manos, porque ella así lo quiere y ser capaz de corresponder, porque entrar en tu vida es
arriesgarse a entrar en la mía.
Escribir
Me gusta escribir. Quizá sea porque
me cuesta demostrar lo que siento en persona y en cambio,
cuando escribo mis sentimientos fluyen, sin tropiezos,
sin vergüenza, tal y como son, tal y como los siento. Me gusta escribir
porque casi ni pienso y todo lo que se traduce en las letras escritas es lo que
siente mi corazón y lo que corre por mi mente. A veces es así mejor, no decir
lo que sientes, no arriesgarte a decir algo para recibir una respuesta que no
quieres o simplemente que no haya respuesta, a veces es mejor
reprimir algún gesto, un abrazo, un beso, una caricia, una sonrisa si
no se está seguro que puedan ser devueltos con la misma intensidad, la
misma intención, el mismo sentimiento. A veces, no es mejor, y te arrepientes
de no haber dicho ''te echo de menos'', ''mi felicidad sin ti está
incompleta'', ''nunca me has fallado, siempre permaneces a mi lado, por eso
eres mi amiga'', ''te quiero'', '' hermanita, aunque a veces te estrangularía,
mi vida sin ti sería mucho menos divertida''... nos arrepentimos de reprimir
nuestros sentimientos, los actos que nuestro corazón espera que
hagamos, por miedo a no ser correspondidos, por desilusionarnos con la respuesta
sin pensar que los demás piensan lo mismo, y poco a poco nos vamos
decepcionando con la gente y ella con nosotros. Y aún así,
sigue decepcionándose la gente con mis actos y mis silencios y yo con
la despreocupación con la que la gente se toma mis sentimientos, y sigo
escribiendo por miedo a que cuando diga lo que siento no me tomen en serio, y
sobretodo que me decepcione la respuesta.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)