¿Sientes que
me necesitas? ¿Notas que nadie te hace reír como yo? ¿Me ves y te sigue removiéndose
algo dentro de ti? ¿Oyes mi voz y deseas cerrar los ojos y no escuchar nada
más? ¿El contacto con mi piel te produce adicción? ¿En tu cabeza solo se
reproduce mi sonrisa? ¿Se te encoge el corazón al darte cuenta de que ya no
estoy para ti? No tas que se te escapa algo valioso de tus manos y por mucho
que corras tras él, que por mucho que reacciones ya está demasiado lejos, que
nada puedes hacer para recuperarlo, pero aún así luchas para retenerlo como sea
a tu lado. Y entonces, llega ese momento en que te das cuenta que echas de
menos todo eso que un día no saboreaste, que no disfrutaste, que no retuviste
lo suficiente aunque lo tuvieras cerca, cuando te das cuenta de que no
aprovechaste el tiempo y que por creer tenerlo no lo supiste apreciar. Llega
ese momento en que te das cuenta que echas de menos lo que tú mismo dejaste escapar,
que ya no está para ti. Llega ese momento que ha encontrado a alguien que se da
cuenta de lo que puede llegar a perder.
No hay comentarios:
Publicar un comentario