Demasiado tarde.

Estábamos hablando de nuestra amistad. Sincerándonos, abriendo nuestros corazón al otro, de una manera que nunca hubiera pensado que con él podría hacerlo. Nos contamos como nos sentíamos, qué pensábamos del otro. Él me miraba con esos ojos verdes, en aquellos momentos húmedos, conteniendo emociones, yo permanecía callada atenta a sus palabras, a cada silaba que saliera de sus labios, porque sabía que no volvería a escucharlas, que nunca se podría repetir la magia de ese momento, que nunca entregaría se corazón así, que había dejado caer una barrera que meses atrás me resultaba indestructible, impenetrable. Hablamos de muchas cosas, me dijo lo importante que había sido para él. En un momento, me miro y dejó escapar un ''yo...'' me quede mirándolo esperando que continuara. Viendo que no seguiría insistí hasta la saciedad para que me lo contará, era ahora o nunca, sabía que lo que me tenía que decir, lo tenía guardado des de hacia mucho tiempo y era algo importante. Le miré y le dije que fuera lo que fuera no me enfadaría. Me miró, penetrante, intentando ver en mis ojos una señal para decidirse a hablar.
- Sé que está fuera de lugar, pero... te acuerdas en esta fiesta, hace un año? Que te dije que no me acordaba de lo que paso entre nosotros esa noche? Era mentira, me acuerdo perfectamente.
Cuando pronuncio esas palabras, los recuerdos de esa noche me azotaron, me acuerdo de que nos dijimos que nos echábamos de menos, que hablamos como solo hablamos nosotros, nos hacíamos broma y reíamos los dos juntos en armonía, al unísono, como sólo lo hacen las personas que están destinadas. Y, entonces, caí, aunque siempre había intentado creer que no era así, después de construí una muralla en mi corazón en torno a todo lo relacionado con él, cayo, se esfumó cualquier distancia que hubiera podido crear.
- Lo sé. Y me dijiste que no, por qué te arrepientes verdad ?
Porque era verdad lo había sabido des del momento en que me mintió, pero preferí creerle, creer que no le importaba, que no se había fijado en mí jamás.
- No, al contrario. Lo hubiera repetido más de cuarenta veces.
- Tienes razón está fuera de lugar. Llegas tarde. Demasiado tarde.
Entonces no puede evitarlo, le miré a los ojos y le dije qué por qué había tardado tanto en decírmelo, a mí me gustaba mucho, había sufrido por el tanto que había llegado a odiarme por dejar que jugará conmigo así. Por dejarle besarme y que me dijera que ni se acordaba. Lloré, me sentí mal, horrible, decepcionada, abandonada, traicionada, abatida, nunca me había sentido tan mal. Había conseguido superarlo, había grabado en mi cabeza que no le interesaba,que nunca lo había hecho, que solo eramos conocidos, ni amigos, que había bebido de más ese día y ya está. Pero no.
-Me gustabas, pero no quería aceptarlo, no podía aceptarlo. Tú no parecías interesada.
- Tú me gustabas, mucho. Demasiado. Des de siempre. Siempre has sido muy importante para mí. Pero ahora llegas tarde. Y todo esta fuera de lugar... ( yo estoy fuera de lugar) Tengo que irme.
Un año. Un puto año pensando que le daba igual, que no había significado nada para él y resulta que sólo tenía miedo. Los dos teníamos miedo de lo que sentíamos... Y ahora es tarde, demasiado tarde.
No hay comentarios:
Publicar un comentario